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Hola! este espacio esta pensado para compartir con Ustedes la manía por los Shih Tzus, una linda raza de perros de compañía, que son super inteligentes, cariñosos, como podrán ver en esta página, y en sus enlaces. Pueden dejar sus comentarios para mejorar la página o añadir alguna inquietud. Yo con gusto responderé a sus
correos. Gracias, de antemano! y disfruten la visita!!!!


lunes, 13 de agosto de 2007

EDUCACION CANINA

EDUCACION CANINA



1. En qué basamos la educación canina
 
El compartir con un perro es una experiencia maravillosa. De cada uno depende que esta experiencia se convierta en una relación armónica o conflictiva. El secreto se basa en el respeto y comprensión de la naturaleza canina.
En una relación humana/canina, se produce la asociación de dos especies de naturaleza distinta, la primera un frugívoro arborícola, la segunda un carnívoro corredor. Pero ambos comparten una característica en común: la de ser animales gregarios cooperativos.
Ambas especies tienden a ver a la otra parte como un miembro de su propio género. De este modo, el humano comete el error de humanizar al perro, mientras que el perro se comporta con su familia de dos patas como si se trataran de lobos adultos.
Es fácil comprender que quien debe poner las cosas en su lugar es de los dos la especie más inteligente, es decir, el ser humano.
El perro es un lobo con características infantiles. Este fenómeno es denominado neotenia. A través del cual un animal alcanza la madurez sexual conservando características infantiles.
Dichas características infantiles son más o menos evidentes dependiendo de la raza de cada perro. Así los spitz antiguos, tales como samoyedos, siberianos, malamutes, etc., alcanzan una mayor madurez que los pastores, labradores etc.
Esta condición de conservar características infantiles los hace en cierta forma parecidos a nosotros los humanos. El ser humano conserva su capacidad de asombro, de juego, es decir su capacidad de aprendizaje, durante toda su vida. El lobo doméstico, es decir nuestros perros, también es capaz de aprender a lo largo de toda su vida.
Sin embargo existen diferencias en el lenguaje gestual que dificultan muchas veces la comunicación. Y existen diferencias en la capacidad de interpretar los códigos de comunicación que la dificultad más aún.
Es así que muchas veces los intentos por educar un perro culminan con un rotundo fracaso.


2. Cómo jugar con el cachorro

El juego es la forma en que los cachorros aprenden a relacionarse con el grupo, incluyendo los aspectos cinegéticos (la cacería). Al encarar la relación, el juego determina quién tiene un rango superior, quién es líder y quién organiza la manada.

Pensemos cómo se desarrollan los juegos y la enseñanza en un grupo de lobos.
Cuándo el cachorro ha superado su primera etapa infantil, aproximadamente a los 3 meses de edad, debe iniciarse en las técnicas de caza y los roles sociales del grupo. Ambos aspectos están estrechamente relacionados, ya que el lobo es un cazador cooperativo, con una organización social que se manifiesta claramente durante la caza.
El primer paso en la introducción al arte de cazar se da cazando a un adulto. Un lobo adulto, generalmente el lobo alfa o líder, adopta el papel de víctima y los cachorros lo acosan y persiguen. Paulatinamente el líder agrega dificultades a la "clase", tomando mayor distancia, escondiéndose, buscando terrenos más complicados.
El próximo paso es la utilización de un "reclamo de caza". Los adultos han guardado a tal efecto un animal muerto, por ejemplo un conejo, y corren delante de los cachorros haciendo que éstos intenten atrapar la presa que ellos portan.
¿Cuál es el reclamo de caza en nuestros juegos con un cachorro?, si prestamos atención una pelota o un palo arrojado es “cazado” por nuestro perro ... sí, al jugar con un objeto estamos haciendo que nuestro perro cace su juguete. Todo juego con objetos es un ritual de cacería en la mente de nuestra mascota.
He aquí la respuesta a muchos de los comportamientos indeseados de nuestros perros. ¿por qué algunos perros huyen de sus propietarios?, prescindiendo de aquellos casos en que nos encontremos a propietarios brutales que imprimen el temor de sus mascotas, muchas veces se trata de una conducta originada en una iniciación errónea a los juegos.

Es muy común que un amo juegue persiguiendo a su perro, y es muy común que su perro adopte entonces el papel de líder en el juego, ya sea poniéndose él mismo en papel de presa o llevando un reclamo en la boca.
Lo correcto es SIEMPRE jugar con el cachorro siendo nosotros las presas. El cachorro debe invariablemente perseguir al amo. De esta manera en su mente será el amo el líder y él el alumno.
Puedes jugar con un reclamo de caza, sea un trapo, una pelota, un palo, o lo que sea, pero siempre debe ser el cachorro quién te persiga.

Si usas este método de juegos, difícilmente tu perro cogerá el vicio de escapar.



3. La agresividad en los cachorros


El perro es un animal demasiado observador de nuestro lenguaje corporal, si tú eres feliz cuando tu perro amenaza a las personas lo estás incentivando a continuar haciéndolo cada día en mayor medida, sin importar que verbalmente le digas "no, eso no se hace". Mientras con la oración hablada dices una cosa, todo tu cuerpo, tus gestos, y hasta tus feromonas le están diciendo que esa es la actitud que quieres de él.
Cuando una persona posee un cachorro muchas veces alberga en su interior la infantil fantasía de llegar a ser el niño amigo del temido dragón. Cuando el cachorro da alguna muestra de agresividad hacia otras personas inevitablemente el amo se regocija. Esto parece algo inocente a los tres o cuatro meses de edad, pero a medida que el perro se hace mayor comienzan a aparecer las desventajas de esta conducta.
Una persona que saca de paseo a su perro debe comportarse como líder del mismo. No es nada halagador para la persona que el perro quiera comerse a todos los transeúntes. Eso debería ser motivo de vergüenza, ya que está denotando una absoluta falta de control, una total indisciplina, y una indiscutible irresponsabilidad.
No es cierto que un perro como este será más seguro en una casa. Ya que, al no poder ser controlado, pasa la mayor parte del tiempo aislado de las personas, con lo cual la casa es pasible de ser asaltada mientras que el perro se encuentra encerrado en el patio.
Tampoco es cierto que un perro dócil no sea un buen perro de ataque. Lo he demostrado a lo largo de los años con perras de mi propiedad,. Mis más fieras perras de ataque podían y pueden compartir los juegos con los niños en el recreo de una escuela.

Un perro correctamente educado te llenara de satisfacciones a lo largo de diez o más años, mientras que un perro incorrectamente educado te llenara de problemas a lo largo de ese mismo período.
Un perro incorrectamente educado demandará los mismos costos en términos de alimentación, vacunas, residencia de verano, accesorios, los mismos desvelos, los mismos esfuerzos, que un cachorro que durante diez años te llene de satisfacciones. El que esta etapa de diez o más años en tu vida esté plena de gratos recuerdos en su compañía, o que se transformen en diez largos e interminables años cargados de trastornos, depende de la forma en que en encares la educación de tu cachorro en los primeros meses.

Es un absoluto error pensar que si no educas al cachorro correctamente éste no aprenderá nada, por el contrario aprenderá todo lo que no debe hacer, ya que el cachorro está siempre aprendiendo lo bueno o lo malo, y si empleas un lenguaje equivocado estarás educándolo de manera incorrecta, le estarás enseñando a huir de ti cuando lo llames, a ensuciar en cualquier parte, a atacar a las personas, porque un cachorro siempre está observando tu lenguaje, y si tu lenguaje no es el correcto le estarás transmitiendo mensajes que van en la dirección opuesta a la que hubieras deseado.

Piensa en un niño que crece aprendiendo a hablar desde su más tierna edad el idioma natal, por ejemplo el español, piensa en este niño cuando en la adultez desea aprender el idioma ruso. Piensa ahora en cuán fácil fue aprender el español, la fluidez con que lo maneja, y piensa en lo difícil que le resulta el idioma ruso, en los costos económicos para aprenderlo, y en el hecho de que jamás alcanzará el nivel de fluidez y pronunciación que posee con su idioma natal. Esto es exactamente lo que ocurre cuando se pretende educar a un cachorro de mala manera al principio y tratar de corregirlo en la edad juvenil sometiéndolo a un programa de adiestramiento. El corregir nunca es igual a enseñar. Enseñar desde un principio es simple y requiere de un mínimo esfuerzo, mientras que corregir demandará mucho tiempo y dinero ya sea que lo hagas personalmente o que contrates a un adiestrador profesional.